Intolerancia a la Lactosa, un enemigo doloroso para su estómago

Muchos, aunque no todos, al oír hablar de lactosa piensan automáticamente en la leche o el queso, y aunque no están mal del todo, realmente la lactosa se refiere a un tipo de azúcar presente en todos los productos lácteos.

En este sentido, para poder digerir este tipo de alimentos el cuerpo necesita de una enzima llamada lactasa. Cuando el intestino delgado de una persona no presenta suficiente cantidad de esta enzima comienza a sufrir de intolerancia a la lactosa, lo cual resulta ser bastante desagradable debido a los síntomas que genera.

intolerancia a la lactosa

Sus causas pueden dividirse en dos grupos: genéticas, las cuales suelen ser las más frecuentes y ocurren tras el período de lactancia gracias a la pérdida progresiva de la producción de lactasa, y las causas secundarias, originadas por una agresión a la mucosa intestinal, aquí la intolerancia es por lo general temporal.

Dependiendo de cuál sea su origen, este padecimiento puede presentarse de las siguientes formas:

Como deficiencia primaria de lactasa en donde la malabsorción de lactosa no siempre es acompañada de síntomas y suele responder a dietas exentas o con bajo contenido de lactosa.

O como deficiencia secundaria de lactasa presentada en la vida adulta y la deficincia congénita de lactasa que es una enfermedad poco común de la infancia generada principalmente en Finlandia.

Al padecerla, la persona puede sentir dolor abdominal, retorcijones, gases, enrojecimiento perianal, hinchazón abdominal, heces pastosas o diarreas, defecación explosiva, náuseas. Estos síntomas no provocan un deterioro mayor a la salud de quien lo padece.

El mejor método para poder diagnosticarla es el “Test de Hidrógeno Espirado”, el cual consiste en ingerir una cantidad fija de lactosa, pudiendo descubrir la intolerancia si hay un aumento del hidrógeno medido en el aliento, lo que significaría que la lactosa no ha sido digerida y ha llegado al intestino grueso donde las bacterias la descomponen produciendo mucho hidrógeno.

Otro de los métodos es el “Test Sanguíneo”. Durante los últimos años en España se ha estado utilizando una nueva opción, el “Test de Gaxilosa” basado en suministrar una sustancia al paciente que en presencia de lactasa se debe romper para generar xilosa en la orina que es lo que finalmente se mide.

Lamentablemente aún no se conoce una manera que permita prevenir esta enfermedad, pero si puede evitar los alimentos que le lleven a sufrir sus síntomas, permitiéndole llevar una vida más tranquila y menos dolorosa.

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